Lo primero que debemos manejar es que Adsense, es una publicidad más, por lo que hay que tratarla como tal. La intención de un anunciante al pautar en un sitio web (en este caso a través del gran maestro Google) es sin lugar a duda obtener visitas (y posteriormente ventas), y para nosotros los webmasters apasionados, la principal motivación es poder redituar con nuestro trabajo y en una gran mayoría de casos reinvertirlo en más contenidos.
Estando claras las dos premisas anteriores, ahora tenemos que hablar de la neurona que permite hacer sinapsis a estos dos conceptos… El visitante.
Para que el visitante o usuario del sitio web que promovemos presione los enlaces de AdSense debemos seguir entre otros, los siguientes pasos:
Presentar de manera atractiva los enlaces.
Como todo en este mundo, el adsense dará mejores resultados si esta acicalado. En la página de configuración de Google, ellos proveen abrumadoras formas de confeccionar un bloque de anuncios (sin hablar de las búsquedas o las referencias), y en vista de que muchos usuarios no han tenido acceso a recursos como el que usted está leyendo en este momento, deciden finalmente optar por utilizar las combinaciones de colores que Google ofrece por defecto… ESTO ES UN GRAVISIMO ERROR.
La personalización de los anuncios es vital, pero aun más que el anuncio no salte a la vista del usuario gritándole: ¡Ignórame por favor, soy publicidad!
¿Si es parte vital del sitio, por qué aislarlo?
En efecto… aquí es donde comenzamos a multiplicar nuestros ingresos. El anuncio y la personalización de los códigos Adsense, debe ser totalmente imperceptible a la vista del usuario. ¿Qué significa esto? Sencillo, si en tu sitio web los enlaces son naranjas, en tu AdSense deberán ser iguales. Si el texto es morado (o negro), el texto de tus adsense deberá ser del mismo color.
Otro aspecto importantísimo es el borde del anuncio y el fondo del mismo… Imagínese, si utilizamos un borde perceptible, o peor aun; un fondo aun más llamativo que el nuestro, el cada día más educado usuario de Internet, detectara inmediatamente que es un anuncio, y su mente se aislara de lo que realmente nos interesa… un clic. Por tanto, el borde y el fondo deben ser los mismos que el espacio donde se esté presentando; aunque de esto hablaremos más ampliamente en una futura entrega.
El anuncio se debe ver “tal por cual”, como si fuera parte del contenido, no debe ser perceptible a la vista, ni debe insinuar que es publicidad.