Una madre de 33 años fue arrestada por haber robado la identidad de su hija e ir a la escuela para convertirse en una porrista y conseguir el diploma.

Su hija vive actualmente en otro estado con su padre del cual la madre fue expulsada. Ahora por el delito que cometió tendrá que enfrentar una condena de seis años por robo de identidad.

¿Por qué hizo esto? Según explica
un comunicado lo hizo porque no tuvo infancia y, al parecer, quería recuperar el tiempo perdido. La mujer, antes de comenzar las clases, fue a las prácticas de las porristas, consiguió un lugar en el equipo y hasta asistió a una fiesta en la casa de una de ellas.

Una muestra de lo delicado que resulta cuando a los niños, niñas y adolescentes se les priva de poder vivir una vida plena sin abusos y restricciones poco lógicas. De cómo la vida actual también lleva a extremos un poco fuera de serie.

Un hacking saludo...