La biblioteca personal del empresario Jay Walker es algo parecido al paraíso para cualquier apasionado de la tecnología, la ciencia y la historia. Son 340 metros cuadrados construido ex profeso para albergar todo tipo de artilugios: desde un Sputnik I original -uno de los modelos de reemplazo construido por los soviéticos- hasta el icono de una diosa de oriente medio que data del año 5.000 a. C. y pasando por una servilleta enmarcada en la que en 1943 Franklin D. Roosevelt trazó su plan para ganar la II Guerra Mundial.

Por
supuesto no podían faltar modelos de aviones y cohetes, como el Saturno V de 15 metros (se ve en la imagen de arriba al fondo en el tercio izquierdo, libros de todas las épicas, computadoras (incluyendo un Apple II firmado por Steve Wozniak) una máquina Enigma, atlas celestes de hace cuatro o cinco siglos, un globo lunar firmado por 12 de los astronautas que la pisaron, la mano “Cosa” de la serie original de La Familia Monster, firmada por el elenco, entre muchas cosas...

La sala tiene detalles tales como gráficos de M.C. Escher en las baldosas de madera del suelo. Definitivamente, como decían en un comentario “si se pudieran tener relaciones carnales con una biblioteca esta sería la primera en la lista”.

Un hacking saludo…