En Argentina, la Cámara Civil y Comercial de Mercedes, en la provincia de Buenos Aires, autorizó indirectamente a una empresa que envió por correo un preservativo a una niña de 7 años.

Esto sucedió cuando por error envió el preservativo por correo y dirigido a la niña, cuyos padres recibieron la misiva y exigieron a la empresa que reconociera el error bajo amenaza de iniciarle acciones legales, lo que finalmente se concretó debido a la negativa de la firma.

Pero
el tribunal de Apelaciones que avaló un fallo de primera instancia consideró que "el envío de correspondencia dirigida a A.L. obedeció a un error", y que "está fuera de discusión que la niña A. no abrió el sobre ni leyó el contenido de la carta".

No se pronunció el tribunal sobre la negativa de la empresa a reconocer su error y se concentró en destacar que la niña no se vio perjudicada por cuanto fueron sus padres y no ella los que recibieron la carta con el preservativo.

Sin embargo un error de estos puede generar complicaciones, así que cuidado con lo que mandan.

Un hacking saludo…